
Si estás pensando en mejorar tu sonrisa y alinear tus dientes, es probable que te preguntes qué tipos de ortodoncia existen y cuál es el más adecuado para ti. La decisión puede parecer compleja, ya que cada opción tiene sus propias características, ventajas y consideraciones. El objetivo de un tratamiento de ortodoncia no es solo estético; también es fundamental para corregir problemas de mordida (maloclusión) y mejorar la salud bucodental general.
En nuestra clínica, entendemos que cada paciente es único. Por eso, queremos guiarte a través de las diferentes soluciones de ortodoncia disponibles, explicando de forma clara en qué consiste cada una para que, junto con la valoración de nuestro equipo de especialistas, puedas tomar una decisión informada y segura.
La ortodoncia con brackets es el sistema más conocido y extendido para corregir la posición de los dientes. Consiste en pequeñas piezas que se adhieren a cada diente y se unen entre sí mediante un arco metálico. Este arco ejerce una presión controlada y constante que va moviendo los dientes gradualmente hasta alcanzar la posición deseada.
Aunque la base del tratamiento es la misma, existen diferentes materiales y diseños que se adaptan a las necesidades y preferencias de cada persona.
La ortodoncia con brackets metálicos es la imagen clásica que nos viene a la mente al pensar en un aparato dental. Fabricados con una aleación de acero inoxidable de alta calidad, son una de las opciones más resistentes y eficaces. Su mecanismo permite al ortodoncista tener un control muy preciso sobre el movimiento de los dientes, lo que los convierte en una solución excelente para corregir casi cualquier tipo de problema de alineación o mordida, incluso los más complejos.
Su principal ventaja es la combinación de eficacia y un coste más asequible en comparación con otros sistemas. Sin embargo, su visibilidad es el factor que lleva a muchos pacientes a explorar otras alternativas más discretas.
Para quienes buscan una solución que combine la eficacia de los brackets con una apariencia más discreta, los de zafiro son una alternativa excelente. Están fabricados con cristal de zafiro, un material transparente que se mimetiza con el color natural del diente, haciéndolos casi imperceptibles a simple vista.
La ortodoncia de brackets estéticos o de zafiro ofrece la misma funcionalidad y precisión que los metálicos, pero con un plus estético muy valorado. Al ser un material de alta gama, su coste es superior, y aunque son resistentes, requieren un cuidado especial para evitar fracturas.

La ortodoncia lingual es la opción más discreta dentro de los sistemas de brackets. Su particularidad es que se colocan en la cara interna de los dientes, quedando completamente ocultos a la vista. Nadie notará que los llevas.
Estos brackets se fabrican a medida para cada paciente utilizando tecnología 3D, lo que garantiza una adaptación perfecta a la superficie de sus dientes. Son igual de eficaces que los brackets convencionales para tratar todo tipo de maloclusiones. El principal inconveniente puede ser un periodo de adaptación inicial, durante el cual la lengua puede notar alguna molestia al hablar o comer, y su coste es más elevado debido a la personalización del tratamiento.
Dejando atrás los sistemas fijos, encontramos la ortodoncia invisible, una de las alternativas más populares hoy en día. Este tratamiento se basa en el uso de alineadores transparentes hechos a medida que se cambian cada una o dos semanas. Cada nuevo juego de alineadores aplica una presión suave y controlada para mover los dientes progresivamente.

La gran ventaja de este sistema es que los alineadores son removibles, lo que te permite quitártelos para comer, beber y cepillarte los dientes con total normalidad. Esto facilita enormemente la higiene y te da libertad en tu día a día. Además, al ser transparentes, son prácticamente invisibles. Sin embargo, el éxito del tratamiento depende por completo de la disciplina del paciente, ya que es necesario llevarlos puestos unas 22 horas al día.
A continuación, te presentamos una tabla para que puedas comparar de un vistazo las principales características de cada tratamiento.
| Tipo de ortodoncia | Visibilidad | Material | Ventaja principal |
|---|---|---|---|
| Brackets Metálicos | Alta | Acero inoxidable | Máxima eficacia y coste asequible |
| Brackets de Zafiro | Muy baja | Cristal de zafiro | Muy estéticos y discretos |
| Brackets Autoligables | Alta o baja | Metal o estético | Tratamientos más rápidos y cómodos |
| Brackets Linguales | Nula (invisibles) | Aleación de oro | Totalmente invisibles desde el exterior |
| Alineadores Invisibles | Prácticamente nula | Plástico transparente | Removibles, cómodos y muy estéticos |
Esta tabla resume las diferencias clave, pero la elección final dependerá de una evaluación profesional completa.
Elegir el tratamiento de ortodoncia adecuado es una decisión que debe tomarse de forma conjunta entre el paciente y el profesional. No existe una opción universalmente «mejor», sino la más indicada para tu caso particular. Durante la primera consulta en la clínica dental Chamberí, nuestro equipo evaluará tu salud bucodental, la complejidad de la maloclusión y escuchará tus expectativas y estilo de vida.
Factores como la necesidad de una corrección compleja, tus prioridades estéticas, el presupuesto o tu nivel de compromiso con un aparato removible serán clave para definir el camino a seguir.
Independientemente del sistema elegido, el éxito y la duración del tratamiento dependen en gran medida de tu colaboración. Es fundamental mantener una higiene bucodental impecable para evitar la acumulación de placa y la aparición de caries o problemas en las encías.
Con los brackets, el cepillado debe ser más minucioso, utilizando cepillos interproximales o irrigadores para limpiar alrededor de cada pieza. Con los alineadores, es crucial cepillar los dientes después de cada comida antes de volver a colocarlos. Además, es importante acudir a todas las revisiones programadas para que el ortodoncista pueda ajustar el aparato y supervisar el progreso.
En Clínica Chamberí, nuestro compromiso es ofrecerte un diagnóstico preciso y presentarte todas las opciones disponibles para encontrar la solución que mejor se adapte a ti. Si estás listo para dar el paso hacia la sonrisa que siempre has deseado, te invitamos a pedir una cita para una valoración personalizada.