El procedimiento consiste en tomar una porción de tejido conectivo —generalmente de la zona palatina— y colocarla en la zona de la encía que presenta recesión o falta de volumen.
El objetivo del injerto es aumentar el grosor de la encía, proteger las raíces expuestas y mejorar tanto la función como la estética de la zona tratada.
Este tratamiento suele indicarse en casos de retracción gingival provocada por cepillado traumático, enfermedad periodontal o biotipo fino de encía. Antes de realizarlo, se lleva a cabo una valoración clínica para analizar el estado del tejido, la cantidad de encía disponible y la estabilidad del diente.
Se indica cuando existe recesión gingival significativa o falta de grosor/volumen de encía que puede comprometer la salud periodontal o la estabilidad de los tejidos.
La intervención se realiza bajo anestesia local. Posteriormente pueden aparecer molestias leves que suelen controlarse con la medicación prescrita.
Se aconseja una higiene oral suave en la zona tratada y seguir las indicaciones del profesional para facilitar la cicatrización.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.