La bichectomía es una intervención de cirugía oral que consiste en la extracción de las bolsas de Bichat, bolsas de grasa ubicadas en las mejillas, entre los músculos masetero y buccinador. En adultos, estas bolsas pueden ser extraídas cuando se considera clínicamente apropiado tras valoración odontológica individual.
La bichectomía se realiza principalmente con fines estéticos y puede contribuir a la percepción de una mayor definición facial, conforme a valoración individual de cada paciente.
La bichectomía puede contribuir a un cambio sutil en la apariencia facial. Al no introducir materiales externos, puede facilitar la respuesta de los tejidos y la adaptación gradual de los contornos faciales tras la intervención.
Puede contribuir a una percepción de mayor armonía facial y la definición de los contornos.
Puede percibirse un efecto de rejuvenecimiento y rasgos faciales más definidos, dependiendo de las características individuales del paciente.
La eliminación de las bolsas de Bichat puede ayudar a disminuir posibles incomodidades asociadas a su presencia, como molestias al masticar o irritación de las mejillas, dependiendo de cada caso clínico.
Resultados visibles pueden observarse entre 1 y 3 meses tras la intervención, dependiendo de la respuesta individual de cada paciente, sin garantizar plazos específicos.
Antes de la cirugía, se realiza una consulta con un odontólogo colegiado para evaluar la estructura facial y determinar la idoneidad del procedimiento.
Se utiliza anestesia local, y la cirugía se realiza en un entorno clínico odontológico adecuado por profesionales colegiados. Se realizan incisiones en el interior de las mejillas para acceder a las bolsas de Bichat, según valoración clínico-odontológica individual.
La duración de la intervención puede variar según el caso clínico y la planificación odontológica individual.
Las bolsas de Bichat se extraen cuidadosamente a través de incisiones. Tras la extracción, se colocan puntos de sutura que se retiran según indicación clínica.
Es común experimentar molestias variables debidas a la inflamación en la zona tratada. Se puede recomendar frío local, dieta de alimentos blandos y, según valoración odontológica individual, analgésicos o enjuagues antisépticos.
En Clínica Chamberí, el precio del procedimiento se establece de forma personalizada tras la correspondiente valoración odontológica individual.
Nuestro equipo de especialistas realiza una valoración odontológica individual para determinar si la bichectomía es apropiada en cada caso, sin garantizar resultados específicos.
El procedimiento será realizado por profesionales odontólogos colegiados, ajustándose a prácticas clínicas establecidas. Los resultados pueden variar según cada caso clínico. Se facilitará información sobre el procedimiento y la indicación del tratamiento será determinada tras la valoración odontológica individual.
El tratamiento será realizado por profesionales odontólogos colegiados, incluyendo a la Dra. Paloma González Rodríguez, en el ámbito de sus competencias profesionales.
El rango de edad comúnmente citado para una bichectomía está entre los 20 y 45 años. En pacientes de mayor edad, la disminución de elasticidad de la piel puede influir en la percepción de los resultados. Cada caso debe valorarse de forma individual.
En pacientes de mayor edad, la pérdida natural de elasticidad y grasa facial puede hacer menos evidentes los cambios tras la bichectomía. Cada caso debe evaluarse clínicamente.
Los cambios tras la intervención pueden ser apreciables entre 1 y 3 meses aproximadamente, según cada caso clínico.
La idoneidad de la bichectomía debe determinarse en función de la anatomía facial individual y tras una valoración odontológica. La presencia de mejillas prominentes puede indicar que el procedimiento podría contribuir a una mayor percepción de definición facial.
La eliminación de las bolsas de Bichat puede ser una opción para quienes desean afinar el rostro. Es fundamental que la intervención sea realizada por un odontólogo cualificado para minimizar riesgos, y los resultados pueden variar según cada caso clínico.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.