El bruxismo es un trastorno que se caracteriza por el apretamiento, rechinamiento o fricción involuntaria de los dientes, ya sea de día (bruxismo diurno) o durante el sueño (bruxismo nocturno). El bruxismo es un hábito involuntario caracterizado por apretamiento, rechinamiento o fricción de los dientes. Este acto involuntario puede ser una respuesta a factores emocionales como el estrés, la ansiedad, o una alteración neuromuscular que afecta la musculatura masticatoria.
El bruxismo puede llevar a consecuencias clínicas significativas que disminuyen nuestra calidad de vida con cefaleas constantes, problemas para descansar correctamente, desgaste dental, fracturas dentales, dolor en la mandíbula, y trastornos temporomandibulares que implican consecuencias graves en la apertura de la boca.
El bruxismo puede manifestarse a través de diversos síntomas, que varían en severidad y en las estructuras afectadas. Entre los más comunes, se incluyen:
El tratamiento del bruxismo debe abordarse desde un enfoque multidisciplinar, ya que puede tener componentes físicos, psicológicos y neuromusculares. Las principales terapias incluyen:
La férula de descarga o placa oclusal es el tratamiento de primera línea en pacientes con bruxismo nocturno. Esta férula es un dispositivo intraoral hecho a medida, que se coloca sobre los dientes para evitar el contacto directo entre ellos, reduciendo el desgaste dental y disminuyendo la sobrecarga en los músculos masticatorios y la ATM. Además, puede ayudar a redistribuir las fuerzas de la mordida y proporcionar alivio en casos de dolor mandibular.
Terapias complementarias como fisioterapia pueden formar parte del manejo multidisciplinar según indicación clínica.
En algunos casos puede considerarse un enfoque multidisciplinar bajo prescripción y valoración clínica.
Algunos signos habituales son desgaste dental, tensión o dolor en la mandíbula, molestias musculares al despertar, sensibilidad dental o ruidos articulares. El diagnóstico se realiza mediante exploración clínica por parte del odontólogo.
El bruxismo puede estar relacionado con factores como el estrés, trastornos del sueño, alteraciones en la oclusión dental o tensión muscular. En muchos casos intervienen varios factores.
En algunos casos puede reducirse si desaparecen los factores desencadenantes. Cuando los síntomas persisten o existe desgaste dental, se recomienda valoración profesional.
Puede provocar desgaste del esmalte, fracturas dentales, molestias en la articulación temporomandibular (ATM), dolor muscular o cefaleas.
El tratamiento puede incluir férulas de descarga personalizadas para proteger los dientes y reducir la sobrecarga mandibular. En función del caso, pueden indicarse otras medidas o terapias complementarias
Es un dispositivo fabricado a medida que se coloca sobre los dientes, generalmente durante la noche, con el objetivo de proteger las piezas dentales y distribuir las fuerzas de la mordida.
No. Puede manifestarse tanto durante el sueño como durante el día.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.