Las coronas dentales son fundas que se colocan sobre un diente dañado o deteriorado para restaurar su forma, tamaño, resistencia a fuerzas de masticación y mejorar la apariencia dental. Estas prótesis fijas se fabrican a medida para que se ajusten perfectamente sobre el diente original, protegiéndolo de futuros daños y mejorando la funcionalidad de la mordida. En nuestra clínica en Madrid disponemos de una variedad de materiales seleccionados según criterio clínico.
El proceso de colocación de una corona dental implica varias visitas: preparación del diente, toma de impresiones, prueba de estructura y estética y, por último, la colocación final de la corona. Este tratamiento es eficaz para restaurar dientes dañados y contribuir a una función y apariencia oral adecuadas.
La colocación de una corona dental es un proceso cuidadoso que se lleva a cabo en varias etapas. Este procedimiento se realiza siguiendo los pasos clínicos establecidos para contribuir a la función y apariencia dental adecuadas en cada paciente. A continuación te explicamos cómo se realiza:
El primer paso es una consulta exhaustiva con nuestro equipo dental. Durante esta cita, evaluaremos la salud de tus dientes y discutiremos tus necesidades estéticas y funcionales. Se puede realizar una radiografía para observar la estructura del diente y las condiciones del hueso subyacente. Esta etapa es crucial para planificar correctamente el tratamiento y seleccionar el material adecuado para la corona.
Una vez que se ha decidido proceder, el diente que recibirá la corona necesita ser preparado. Este proceso implica tallar cuidadosamente una parte del esmalte del diente para hacer espacio para la corona. Esto se realiza bajo anestesia local para asegurar que el procedimiento sea cómodo y libre de dolor para el paciente. La cantidad de diente que se elimina dependerá del tipo de material que se utilice.
Después de preparar el diente, se toma una impresión dental con un material especial que luego se envía a un laboratorio dental donde se fabricará la corona. Este proceso puede tardar varias semanas, por lo que colocamos una corona temporal para proteger el diente. La corona temporal también sirve para que te acostumbres a la nueva sensación en tu boca.
Una vez que la corona permanente está lista y ha sido enviada de vuelta a nuestra clínica, te citaremos para la colocación final. Durante esta visita, la corona temporal se retira y la nueva corona se ajusta cuidadosamente para asegurar una adaptación correcta. Se verifica la mordida y se hacen los ajustes finales necesarios antes de cementar permanentemente la corona al diente.
Después de la colocación, proporcionaremos instrucciones detalladas sobre cómo cuidar tu nueva corona. Es importante seguir buenos hábitos de higiene oral, incluyendo el cepillado diario, el uso de hilo dental y las visitas regulares al dentista, para asegurar la longevidad de la corona y la salud general de tu boca.
Una corona dental es una cubierta o "funda" que se coloca sobre un diente dañado para restaurar su forma, tamaño y función, contribuyendo también a la apariencia dental. Las coronas se utilizan para proteger un diente debilitado, restaurar un diente roto, cubrir un diente con tinciones o mal desgastado.
Las coronas dentales pueden estar hechas de varios materiales, incluyendo porcelana, cerámica, zirconio, metal, o una combinación de metal y porcelana. La elección del material depende de la necesidad de resistencia, estética y costo. La porcelana y la cerámica ofrecen las mejores opciones estéticas, mientras que el zirconio y el metal ofrecen mayor durabilidad.
El proceso de preparación de una corona dental incluye el tallado del diente para moldearlo y reducir su tamaño de modo que la corona pueda encajar sobre él de manera adecuada. Esta preparación se realiza bajo anestesia local para asegurar que el paciente no sienta dolor. Luego se toma una impresión del diente que servirá de guía para fabricar la corona en el laboratorio.
La durabilidad de una corona dental puede variar dependiendo del material del que esté hecha, de los cuidado y hábitos del paciente. Su durabilidad aumenta al tener el cuidado adecuado y visitas regulares al dentista.
El proceso se realiza bajo anestesia local para minimizar las molestias que pueda tener el paciente.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.