La ortodoncia con brackets es un tratamiento dental orientado a corregir la posición de los dientes y la alineación de la mordida mediante un sistema fijo compuesto por pequeñas piezas (brackets) adheridas a los dientes y un arco metálico que las conecta. A través de ajustes periódicos, este sistema aplica fuerzas controladas para guiar progresivamente los dientes hacia una posición más adecuada.
Este tipo de ortodoncia puede emplearse en niños, adolescentes y adultos, y se adapta a distintos grados de complejidad según cada caso. Existen diferentes tipos de brackets, como los metálicos y los estéticos, cuya elección depende de las necesidades clínicas, las preferencias del paciente y la valoración del ortodoncista. El objetivo del tratamiento es favorecer una mejor alineación dental y una mordida más equilibrada, contribuyendo tanto a la función como a la estética de la sonrisa.
La duración de un tratamiento de ortodoncia con brackets puede variar considerablemente según la complejidad del caso y la colaboración del paciente.
El tratamiento de ortodoncia es un proceso gradual y meticuloso. El tiempo exacto puede variar según la respuesta individual de cada paciente al tratamiento.
Lo ideal es cepillarse los dientes al menos tres veces al día, después de cada comida. Este hábito ayuda a evitar que se acumulen restos de alimentos entre los brackets, lo que podría provocar la formación de placa bacteriana.
Normalmente, cuando la mayoría de los dientes permanentes ya han erupcionado y la estructura ósea aún es lo suficientemente flexible para facilitar el movimiento dental. Sin embargo, esto no es una norma estricta.
En algunos casos, se recomiendan a niños más pequeños, especialmente si existen problemas dentales graves que deben ser corregidos temprano. Además, muchas personas adultas también pueden beneficiarse del uso de brackets para corregir problemas de alineación y mejorar la estética de su sonrisa.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.