La ortodoncia lingual es una técnica avanzada que permite alinear los dientes colocando los brackets en la cara interna, ofreciendo una opción estética y discreta.
Este tratamiento puede ayudar a corregir apiñamientos, separaciones dentales y alteraciones de la mordida, adaptándose a las necesidades de cada paciente.
Los brackets pueden ser estándar, metálicos , cerámicos, de plástico o personalizados, diseñados a medida del paciente, lo que permite una mayor adaptación y comodidad durante el tratamiento.
La ortodoncia lingual ofrece múltiples ventajas:
Se realiza un examen exhaustivo de la salud dental del paciente para determinar la viabilidad del tratamiento con ortodoncia lingual.
Se toman impresiones digitales para crear brackets linguales personalizados. Si se utilizan brackets estándar, se eligen los más adecuados según las necesidades del paciente.
Los brackets se colocan en la cara interna de los dientes, asegurando una adherencia óptima y un posicionamiento correcto.
Se programan visitas regulares para ajustar y monitorear el progreso del tratamiento, asegurando que los dientes se muevan según lo planificado.
Una vez que los dientes han alcanzado la posición deseada, se utilizan retenedores para mantener los resultados y evitar recaídas.
El tratamiento con ortodoncia lingual suele tener una duración aproximada de dos años. Sin embargo, la duración exacta puede variar según según las características y complejidad del caso de cada paciente y su respuesta al tratamiento. La colaboración del paciente y el seguimiento de las indicaciones profesionales también pueden influir en la duración total del tratamiento
La ortodoncia lingual es un tratamiento eficaz y destaca por su elevada discreción al colocarse en la cara interna de los dientes. Esto supone una ventaja estética durante el tratamiento, permitiendo a los pacientes corregir su alineación dental sin comprometer su apariencia. La precisión de los brackets linguales permite realizar movimientos dentales controlados y efectivos, similares a los obtenidos con la ortodoncia tradicional.
Adaptarse a los brackets linguales puede llevar un poco de tiempo, ya que ejercen presión sobre el interior de la boca y la lengua. La mayoría de los pacientes se acostumbran a esta sensación en aproximadamente dos semanas. Durante este período de adaptación, puede haber alguna incomodidad, pero generalmente disminuye con el tiempo.
Tras años de experiencia y formación en odontología conservadora, implantología y cirugía oral e implantoprótesis, en el año 2020, Paloma decide apostar por su propio proyecto y, junto con un equipo de confianza y comprometido, nace Clínica Chamberí. Actualmente, lidera un equipo muy formado y comprometido con el cuidado de la salud oral y la estética.
Adicional a sus estudios de posgrado, ha realizado múltiples cursos formativos y certificaciones relacionados con el bruxismo, la armonización orofacial y la estética dental. Colegiada en el Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, actualmente complementa su práctica clínica diaria con la docencia en diversas formaciones de armonización orofacial y patología del bruxismo para profesionales odontólogos y médicos.